Sexo Anal ¿Quieres intentarlo?

Lucía de los Santos

Escrito por

Lucía de los Santos



Sexo Anal ¿Quieres intentarlo?

Prácticas sexuales


Sexo anal

30 de octubre del 2017


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Hemos escuchado mucho sobre el sexo anal. Así como el sexo oral que cada vez se practica más, el sexo anal también "está de moda". Actualmente, aproximadamente 10% de la población lo practica. En efecto, el sexo anal siempre ha sido una práctica sexual, desde los homosexuales en Grecia Antigua hasta el fetiche en la actualidad. Lastimosamente, el sexo anal tiende a ser asociado a lo sucio, al pecado, a la homosexualidad ,entre otras cosas valoradas como negativas, sin embargo, igual que el coito y el sexo oral, el sexo anal es una de las tantas y variadas conductas o prácticas sexuales que, bien utilizadas, pueden generar mucho placer para la pareja.

Sexo anal se define como una práctica sexual que consiste en la introducción del pene en el ano de otra persona, hombre o mujer. También se refiere a la introducción de objetos en el interior del ano con fines de estimulación erótica.

Existen un gran número de mitos asociados al tema del sexo anal. Uno de los más grandes tiene que ver con es sumamente doloroso. La realidad es que como cualquier otro músculo, el esfínter anal, si se encuentra bien relajado no debería de doler. El tema de más cuidado aquí es que ambas personas, en específico quien será penetrado(a) analmente, establezca sus límites, desee experimentar el sexo anal y no solo acepte por satisfacer a la pareja y por último, que este misma persona sepa poner un límite por medio de una comunicación efectiva con la pareja, en caso de que sí lastime. Es decir, la persona tiene que tener la seguridad y confianza de la pareja y del contexto para que faciliten la relajación física y así sea más placentero. El dolor es sólo la indicación de que el ano no está bien relajado y abierto y es un mensaje del propio cuerpo que está pidiendo más tiempo o más suavidad.

Otro de los mitos, no necesariamente es falso, pero sí lo han cargado de ideas negativas. La idea de que el sexo anal es antinatural pues el ano no está "diseñado" para la penetración. Si lo comparamos con la vagina, en efecto el ano no se auto-lubrica como la vagina ni tampoco se relaja como los músculos de la vagina, sin embargo, es difícil argumentar que un orificio no está "diseñado" para penetrar.

Con esto, aquí 5 puntos a tener en cuenta si están interesados en experimentar sexo anal con su pareja:

  • Usar lubricante. Como ya mencionamos, el ano no se auto-lubrica, por lo tanto el uso de lubricantes puede ser de mucha ayuda a minimizar la incomodidad y aumentar la satisfacción. Esto aún se utilice el pene o los dedos.
  • Despacio. Quien penetre con dedos o el pene, es necesario que sea cuidadoso(a). La persona que penetra debe de tener en mente que su pareja puede sentir incomodidad y una menor resistencia. Es recomendable que la penetración se haga suave y paulatinamente.
  • Condón. Se recomienda que se utilice condón debido a que la mucosa rectal es una vía de entrada de virus y bacterias. Igualmente, no olvidemos todas las infecciones de transmisión sexual. Igual que con cualquier otro tipo de sexo, el sexo anal implica un riesgo de transmisión.
  • Prohibido el "Switch". Debido a que hay flora bacteriana en el recto y cualquier objeto que penetre puede "llevársela", no se debe realizar una penetración vaginal seguida de una penetración anal sin lavar. En caso de desear hacer este tipo de penetración anal y luego vaginal sería necesario cambiar de condón o lavar aquello que fue utilizado para la penetración: dedos, pene, juguetes etc.

Otro punto más se relaciona con el placer y el argumento de que a los hombres, por medio del sexo anal, se les estimula la próstata y a las mujeres nada. El tema es que no tiene sentido entonces que una mujer pueda disfrutar del sexo anal. La realidad es que todos pueden disfrutar del sexo anal, y aunque, en efecto, la mujer no tiene próstata, el sexo anal puede ser placentero por otras razones fisiológicas: estimulación de los músculos del piso pélvico (apoyan el orgasmo), terminaciones nerviosas que incluyen al ano, todo el esfínter es muy sensible y puede ser estimulado. Es decir, no se requiere de la penetración para poder gozar el sexo anal, utilizar los dedos con lubricante, la lengua o caricias puede ser suficiente placer. Por último, aunque el placer físico a veces no es suficiente, muchas veces el placer que genera la penetración anal en la fantasía, puede ser muy excitante.

Es recomendable entonces que si una pareja está interesada sean los dos quienes están quieren practicarlo, se sientan tranquilos y relejados. Igualmente, es ideal que haya suficiente "juego previo" para subir la tensión sexual y la excitación. Entre mayor sea la excitación más serán ganas y por lo tanto hay mayor relajación y disfrute. El "juego previo" debe de incluir la "preparación" del ano, estimularlo suavemente con lubricante, caricias y besos. Utilicen el lubricante como parte del "juego previo" y jueguen con él. Las posiciones perfectas o adecuadas no existen, ustedes serán quienes determinen en pareja, lo que mejor y más placentero les parezca a ambos.

Es crítico que sea quien sea, ambos estén conscientes y dispuestas a experimentar. Usualmente las mujeres suelen ser más reacias a la experimentación del sexo anal pues lo consideran sucio, antihigiénico, animal, perverso y una actividad homosexual. La realidad es que cuando en la pareja hay comunicación se pueden vencer muchos de los mitos del sexo anal y de muchas otras prácticas sexuales. Cuando hay comunicación eficaz sexual en la pareja, ambos miembros tienen la oportunidad de aumentar la experimentación y así obtener satisfacción erótica y sexual de muchos más estímulos.

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