Visitando al Ginecólogo ¿Qué va a decir mi mamá?

Lucía de los Santos

Escrito por

Lucía de los Santos



Visitando al Ginecólogo ¿Qué va a decir mi mamá?

Ellas


Servicios médicos

19 de marzo del 2018


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Por alguna curiosa razón, la cual todavía no logro dilucidar, las visitas al ginecólogo para una mujer joven o una chica adolescente, tienen implicaciones familiares. Cientos de veces he escuchado a chicas y mujeres poner como excusa ¡Qué va a decir mi mamá!, cómo explicación para no ir al ginecólogo. Igualmente, es común escuchar que no pueden ir si no van con su pareja.

Supongo que esto se debe en gran parte a una asociación entre ginecólogo y virginidad. La idea va más o menos así: Sólo si ya no eres virgen, tiene sentido ir al ginecólogo, pues si eres virgen todo está bien y no tienes por qué revisarte. A esta idea, se le acompaña con la idea implícita de que tener relaciones sexuales es malo. Así, si una mujer digna no va acompañada de su pareja al ginecólogo, sería como implicar que es una mujer sin pareja estable y con vida sexual activa.

La realidad es que, sí es relevante el haber iniciado o tener vida sexual activa para las visitas anuales al ginecólogo, sin embargo, no es dependiente de la actividad sexual ni de una pareja estable. Es decir, las mujeres, vírgenes o no, con pareja o no , pueden requerir de atención ginecológica más allá de su vida sexual. Los temas a consultar con un ginecólogo pueden abarcar:

  • Salud ginecológica general
  • Menstruación: alteración, molestia, dolor, irregularidades
  • Exploración de mamas
  • Alteraciones hormonales: peso, estado de ánimo, malestar general
  • Infecciones vaginales
  • Endometriosis
  • Educación sexual general


Ninguna de estas cuestiones implica algún estado de virginidad o de actividad sexual. En otras palabras, existen muchas razones para consultar al ginecólogo que no implican que ya no sean vírgenes; Empero existe la idea que sólo se asiste al ginecólogo una vez que ya se tuvo relaciones sexuales.

Como vemos, asistir al ginecólogo puede ser tan sencillo como ir al oftalmólogo, al gastroenterólogo, al endocrinólogo, pues en realidad de lo que se trata es de cuidar el cuerpo y mantener un estado máximo de salud. Entonces, ¿por qué causa tanto conflicto social?

Considero que gran parte del problema de que una mujer se sienta con el derecho (así es, es un derecho sexual y por lo tanto, un derecho humano) de tener atención médica ginecológica, tiene que ver con las conceptualizaciones sociales de una mujer con vida sexual activa y el valor y juicio que se hacen sobre el cuerpo de la mujer. Creo que, como sociedad católica, hemos reprimido y castigado fuertemente la consciencia corporal y la atención médica que se pueda asociar a lo sexual, pues realmente lo que castigamos es la vida sexual.

Hace tiempo en Estados Unidos, se intentó llevar a cabo una campaña de educación sexual para adolescentes con el tema central de la abstinencia (por más ridículo que esto suene). En su evaluación de resultados encontraron que: ¡no hubo disminución alguna en la edad de inicio de actividad sexual ni en la frecuencia! ¿Qué nos dicen estos resultados? La sexualidad y el impulso sexual es más fuerte que la idea de que "está mal" y los adolescentes tienden a buscar el lugar y el espacio para experimentar su sexualidad. En otras palabras, podemos prohibirles todo, darles sermones, hablarles del pecado e incluso castigarlos, pero los adolescentes van a buscar atender sus necesidades sexuales.

¿No creen que convendría más educarlos sensatamente en salud sexual y ofrecerles atención especializada?

Sea por temática específica relacionada a la actividad sexual o por temas generales de salud ginecológica, es necesario que re-conceptualicemos las visitas al ginecólogo como parte de una obligación personal para con nuestros cuerpos. Debemos enseñar a las mujeres, adolescentes y adultas, a cuidar su cuerpo, a atenderlo y a procurar su salud, de ahí parte la consciencia corporal y el respeto al cuerpo. Con esta base, es mucho más fácil que las mujeres de cualquier edad, comprendan que la sexualidad se debe de vivir responsablemente, sea con pareja o solteras. Igualmente una persona que valora su estado de salud, procurará con mayor consciencia mantenerlo en cualquier situación.

Aconsejo a las madres a que lleven a sus hijas al ginecólogo. Igualmente, aconsejo que las dejen entrar solas a la consulta, pues el tema del cuerpo y de la salud sexual, suelen ser temas delicados que se prefiere tratar en privado. Busquemos dejar de juzgar y tratemos de ser objetivos, atendamos nuestros cuerpos como cuerpos y nuestra sexualidad como sexualidad. (OJO: Sexualidad no significa sexo). Así como una limpieza dental cada 6 meses para mantener una salud dental óptima, así, igualito, debemos de tratar la salud ginecológica.

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