Sexualidad durante el Embarazo

Lucía de los Santos

Escrito por

Lucía de los Santos



Sexualidad durante el Embarazo

Reproducción


Embarazo

18 de diciembre del 2017


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En función de que parece ser un tema ahora muy recurrente en mi círculo social, me nace el interés de escribir respecto del embarazo y sexualidad. Existen muchas dudas al respecto y como todos los temas de sexualidad, está rodeado de tabúes y mitos. Así que dedicaré este espacio a aclarar los mitos más frecuentes sobre el sexo durante el embarazo.

1.Es peligroso para el bebé, tener relaciones sexuales durante el embarazo.
FALSO. Comúnmente se piensa que las mujeres embarazadas no pueden tener relaciones sexuales porque lastimaran al bebé (producto, feto). Igualmente se piensa que se aumenta el riesgo de aborto natural o que se puede llegar a poner en peligro el embarazo por la relación sexual. Todas estas ideas son falsas.

Siempre y cuando el embarazo sea uno normal, saludable y sin riesgo, la relación sexual no presenta ningún tipo de riesgo o daño para el bebé. Así, de simple. El bebé está protegido por un saco de liquido amniótico adentro del útero, el pene no llega al útero.

Es necesario que enfatice de nuevo el punto sobre el embarazo "normal". Es decir, si el embarazo ha sido considerado de alto riesgo o por alguna otra cuestión clínica o médica se las ha recomendado abstenerse de la relación sexual, entonces es necesario que respeten la indicación médica. Si el embarazo se presenta como uno regular, sin riesgos específicos, la relación sexual puede ser llevada a cabo sin preocupación alguna por la integridad o salud del bebé.

Como nota extra, aclaramos que puede haber un aborto natural y estos se deben a deficiencias o malformaciones genéticas que hacer que el producto no sea "viable". Hay personas que piensan que perdieron a su bebé por haber tenido relaciones sexuales. Esto no está relacionado, exceptuando las situaciones en las que habían tenido indicaciones de abstenerse.

2.Las mujeres embarazadas no tienen deseo sexual.
FALSO. Otra idea que tiene mucha gente es que la mujer, mientras está embarazada, no tiene deseo sexual o no tiene ganas de tener relaciones sexuales. La realidad es que sí puede haber un impacto del embarazo en el deseo pero no es determinante y está en función de dos factores: hormonas/cambio fisiológicos y psicología.

Por el lado de las hormonas no podemos negar los cambios corporales que experimentan las mujeres durante un embarazo:

  • 1er trimestre
    Sensibilidad del pecho y pezones, mareos y vómito, necesidad más frecuente de orinar, sensación de fatiga y necesidad de más horas de sueño.
  • 2ndo trimestre
    Empieza a sentir movimiento, crece su panza, desaparecen la mayoría de los síntomas del trimestre anterior. Puede haber sangrado de la nariz, retención de agua en extremidades y estreñimiento, los pechos se preparan para lactar y están sensibles.
  • 3er trimestre
    Sienten más movimiento, puede que no puedan dormir, el útero grande empieza a presionar otros órganos (falta de aire, indigestión), se sale el ombligo, baja la energía por tanto trabajo del corazón, aumento de peso, dolores de espalda, y contracciones Braxton-Hicks.


Aunado a esto, se recomienda que en el último trimestre sean más cautelosos con las relaciones sexuales pues pueden acelerar el parto. Igualmente, es reconocido que en el primer trimestre, los cambios hormonales son tantos, que hay una baja en la libido en general. Evidentemente con estos cambios se puede llegar a alterar grandemente el deseo sexual o el interés sexual de una mujer, sin embargo mucho del deseo está en la psique. Es decir, si las mujeres viven el proceso de embarazo con alegría, es algo que desean y su malestar no es crónico, su deseo puede permanecer activo y pueden continuar con una vida sexual activa en pareja.

Por el otro lado de la psicología hay otros "asesinos" del deseo sexual que son las preocupaciones, los miedos, las angustias y ansiedades que puede traerle un embarazo a cualquier mujer. Pensamientos de preocupación sobre las capacidades de ser buena madre, de educar, miedos de ser lo suficientemente buena, angustia por el futuro, etc. son preocupaciones comunes, que si no se manejan bien, pueden inhibir el deseo sexual de manera significativa.

Igualmente, aquí es muy relevante el cómo está viviendo la madre el proceso del embarazo. Si la madre quiere estar embarazada, si desea al bebé, si tiene una red de apoyo, si cuenta con una pareja que la apoya, etc. son factores que pueden ayudar a la madre a relajarse. La relajación es el factor clave del deseo. Si una persona está estresada o angustiada es muy difícil que el cuerpo reaccione y se excite.

Así, si la madre está físicamente saludable y psicológicamente preparada su deseo sexual puede superar los "obstáculos" que presentan los cambios corporales y hormonales.

3.Hay posiciones de peligro para el bebé.
FALSO. La posición sexual es irrelevante para el bebé. Se recomienda que utilicen posiciones cómodas para la mujer pues con el peso extra y el tamaño del vientre, es más difícil moverse, sin embargo, la posición que sea de su preferencia es válida.

Como sugerencia, la posición en que la mujer se encuentra acostada boca arriba suele ser buena. Otro opción en con la mujer recostado hacia un costado y su pareja detrás de ella en la misma posición. Sea cual sea de su agrado, no pone el peligro al bebé.

Aclaraciones extras...
  • No se recomienda el sexo anal pues puede producir infecciones y es común que las mujeres embarazadas padezcan de molestias de hemorroides.
  • Si recurren al sexo oral no hay problema pero eviten que su pareja sople pues el aire puede llegar a bloquear algún vaso sanguíneo. Nota, esto no se debe de hacer aún cuando no se está embarazada.
  • Si su relación no es estable, hay infección o tienen múltiples parejas, utilicen condón.
  • Puede que su médico les recomiende evitar la relación sexual bajo las siguientes condiciones:
    • Historia de partos prematuros
    • Sangrado vaginal sin explicación
    • Flujo de liquido amniótico
    • Si se empieza a abrir el cérvix (incompetencia cervical)
    • Si la placenta cubre en parte o en totalidad la entrada cervical (placenta previa)
  • Después del parto esperen de 4-6 semanas para reanudar su vida sexual y darle el tiempo necesario al cuerpo de la madre para recuperarse.


Como conclusión, en toda situación donde haya duda consulten con un especialista en el tema. Aún cuando el tema de la sexualidad durante el embarazo está lleno de mitos y en términos generales puedo decir que si el embarazo es normal, la vida sexual puede serlo también, habrá condiciones en las que se tengan que tomar ciertas precauciones.

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