Homosexualidad: 81 palabras que cambiaron la historia (1 de 4)

Gibran Rodríguez

Escrito por

Gibran Rodríguez



Homosexualidad: 81 palabras que cambiaron la historia (1 de 4)

General


Historia de la sexualidad

14 de enero del 2018


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Se trataba de tan sólo 81 palabras organizadas en 3 oraciones; unas cuantas líneas que dictaron el destino de una población históricamente perseguido y alienado. A mediados del siglo pasado, la designación de la homosexualidad como enfermedad o trastorno mental no estaba abierta al debate. La comunidad médica (compuesta en su mayoría por hombres) aceptaba sin ton ni son que la homosexualidad era una "desviación del comportamiento sexual normal” y que, como tal, debía ser “curada.” Todo esto cambio el 15 de diciembre de 1973.

El presente artículo es el primero de una serie de cuatro que resumen los hechos que antecedieron a la decisión de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA por sus siglas en inglés) sobre la eliminación de la categoría diagnóstica 302.0 Perturbación de la orientación sexual (homosexualidad), del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales en su segunda edición (DSM-II). Para aquellas personas que no están familiarizadas con el DSM, el uso de este manual para el diagnóstico psiquiátrico es quizás la práctica más arraigada de la psiquiatría contemporánea, y su uso ha sido prácticamente universal por más de 60 años. Es con base en esta publicación que, por ejemplo, hoy en día un gran número de profesionales de la salud mental definen los límites de la “normalidad” y la “anormalidad”, de lo saludable y lo patológico, de lo socialmente aceptado y lo prohibido.

Entendiendo el contexto histórico

Hay que tener en claro que la ciencia muchas veces no es suficiente para modificar opiniones ni actitudes. En la actualidad, por ejemplo, aún existen personas que afirman que la tierra es plana, aún y cuando existe abundante evidencia científica de que ésta es, en realidad, redonda. En la década de los 50’s se publicó la primera edición del DSM, en donde ya hacía su aparición la designación de la homosexualidad como un trastorno mental. Seguramente esto se debió que por muchos años el método psicoanalítico permeó la investigación en salud mental, y sus postulados señalaban a que la homosexualidad era una perturbación de la orientación sexual “normal”. La investigación existente en aquel entonces sobre la homosexualidad se enfocaba en las consecuencias negativas, el desajuste y los problemas emocionales que esta orientación sexual presentaba en aquellos que la “padecían”. La clase política, basada en la postura de los especialistas y en su propia moralidad, ya había puesto en marcha leyes y marcos legislativos que criminalizaban la homosexualidad, mismos que tenían consecuencias devastadoras para las personas homosexuales.

No obstante, en esos años ya existía información científica que apuntaba lo contrario; es decir, datos que señalaban que la homosexualidad no era precisamente una enfermedad o algo fuera de lo común. En 1948, Alfred Kinsey había reportado que al menos un 37% de los hombres que encuestó en los Estados Unidos mencionaron haber tenido contacto sexual con otro hombre hasta llegar al orgasmo, por lo que las prácticas sexuales entre personas del mismo sexo/género era más normal que anormal, hablando estadísticamente. Evelyn Hooker, psicóloga de la Universidad de California en Los Ángeles, también reportaba inconsistencias con respecto a las conclusiones a las que la psiquiatría había arribado con respecto a la homosexualidad. En su experimento, Hooker reclutó un grupo de 30 homosexuales que nunca habían recibido psicoterapia y los emparejó con un grupo de hombres heterosexuales de edad, coeficiente intelectual y nivel de educación similar, para después evaluar a ambos grupos con una extensa batería de pruebas psicológicas. Si los hombres homosexuales están inherentemente enfermos -- pensaba Hooker -- lxs psiquiatras podrían identificarlos con base en los resultados de estas pruebas sin que la persona les reportara ser homosexual en un inicio. ¿Qué resultados obtuvo Hooker? No sólo lxs psiquiatras que juzgaron los resultados de las pruebas de estos dos grupos NO tuvieron éxito en identificar a las personas homosexuales, sino que también categorizaron 2/3 de los hombres homosexuales y heterosexuales como perfectamente saludables. Parecía que los lineamientos psiquiátricos existentes que hablaban sobre la disfuncionalidad de los hombres homosexuales no eran del todo ciertos. Parecía que era más factible que les especialistas mantuvieran objetividad en su evaluación cuando no existía el prejuicio de antemano de que la persona siendo evaluada era homosexual.

Hay otro punto importante que explica, al menos parcialmente, el porqué la psiquiatría designaba a la homosexualidad como un problema de salud mental. Antes de Evelyn Hooker, todas las investigaciones sobre la homosexualidad se llevaban a cabo con población psiquiátrica. ¿Qué quiere decir esto? Hasta ese punto, en la historia de la investigación psiquiátrica, nadie había realizado un estudio con población homosexual que NO estuviera en psicoterapia, recluida en prisiones o internada en hospitales psiquiátricos. Pensemos sobre esto un minuto: ¿qué tan factible es que la presunta ubicuidad de los problemas de salud mental en la población homosexual se debiera a que las conclusiones se basaron en personas que ya presentaban trastornos mentales para empezar? En Estados Unidos, por ejemplo, se ha reportado que alrededor del 20% de la población en general sufre de problemas de salud mental. Y les aseguro que, si condujéramos estudios similares en poblaciones psiquiátricas heterosexuales, podríamos concluir también (erróneamente) que la heterosexualidad es el problema en común de todas estas personas.

Con base en esta información, podríamos afirmar que la comunidad psiquiátrica definía la normalidad y la anormalidad en cuanto a sexualidad presupone, con base en prejuicios, y no precisamente en información científica.Pero aún ante esta evidencia, el DSM-II, publicado en 1968, incluía la categoría diagnóstica de homosexualidad. Lxs psiquiatras de la APA no se opusieron a esta clasificación, ni siquiera aquellxs que, en sus vidas privadas, se identificaban como homosexuales. No fue sino hasta que varios grupos de activistas levantaron la voz (aprovechando la sinergia de los movimientos que surgieron a partir de los incidentes de Stone Wall en Nueva York), que el tema comenzó a salir a la luz y a estar en boca de todxs.

La información en la que se basa este artículo se obtuvo de This American Life, un programa de radio transmitido en los Estados Unidos. El 18 de enero de 2002, Alix Spiegel, pariente de uno de los actores principales en esta historia, relató lo sucedido con base en las historias que se contaban en su familia y en entrevistas que realizó a las partes involucradas. Para escuchar la versión original de este podcast (en inglés), da clic en la siguiente liga:

https://www.thisamericanlife.org/204/81-words

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